davidobriks:
“i think i fell in love with you long before i realized but come to think of it
how could i not? after all of the late night conversations and the times you were my shoulder to cry on after the hugs that felt like home and all of the times you were my hand to hold after the “good morning” and “good night” messages and all of the phone calls you made just to make sure i was okay after all of the times you made me laugh when it felt like i would never smile again and all of moments and memories we can never tell a soul maybe i didn’t even really fall for you i think i just woke up one day and i knew that you were the one who i wanted by my side through thick and thin for better or for worse it’s always been you and i hope it always will be you”
— Anonymous said: Can you write something about falling in love with your best friend?
(cc, 2017)
(via perspective)
hplyrikz:
“Chasing after a guy who’s not interested in you will rip the hell out of your self-respect. Better to face facts now because the longer you put it off, the harder it’ll be.”
— Susan Elizabeth Phillips, Call Me Irresistible
(via hplyrikz)
(via hplyrikz)
Se quedó a vivir en una fotografía,
es la chica de la que te acuerdas cuando cierras los ojos
y tu planeta parece haberse salido de órbita
y ya no es lo que solía
y tienes que conformarte con ver el cielo de la noche:
apagar las velas
y poner tu canción favorita.
Hundirte en ese naufragio que es la vida
y no saber cómo salir a flote,
sino con uno de sus besos,
caricias
o reproches.
Es tímida como el infierno
pero a veces explota contra todo:
se lleva lo que tenga en frente
y después con su carita triste busca
los pedazos en el suelo,
baila la canción más triste del mundo
y hace de ello un espectáculo del que nunca te olvidarás,
aunque más adelante la vida se encargue de barrer de tu memoria
hasta el último grano de su sonrisa.
Y tengas que andar por las calles
buscando en cada chica esa sonrisa que te cautivó,
que te dañó
y que a la vez te sanó.
Mírala, está en huesos:
se está matando a sí misma,
se siente tan cansada
que no quiere comer
ni beber
ni amar
ni reír.
Sólo se deja arrastrar por el viento
y adonde quiera que la lleve
ahí, según ella, reposará.
Sueña con morir algún día
y provocar una lluvia de estrellas
y que el mundo sepa que existió
y que la cuenten
y que la pidan
y que la deseen
y que no la sigan rompiendo.
No podrás sacarla de tu cabeza,
porque es ese pensamiento de madrugada;
ni tampoco la expulsarás de tu corazón,
porque es ese latido mortal.
Vengo a hablarles sobre una chica que
es tornado, una vorágine, un huracán
porque todo lo que toca,
lo destruye;
a veces a través de un beso,
con un me quedaré porque te quiero,
y otras tantas con un abrazo que te hace
correr las agujas del reloj al revés.
Busca ser la chica a la que llames de madrugada
y la primera de la que te acuerdes cuando estás borracho,
una llamada diciéndole que la quieres y que no sabrías
qué hacer con tu vida sin ella dentro,
sin esa nieve que cierne sobre tu ciudad
ni esos atardeceres que despiden tu tristeza.
No le cierres la puerta,
no lo hagas, ha perdido tantas veces la llave
que piensa que ninguna puerta se le abrirá.
A veces da por hecho que toda la vida ha tenido
sobre sus manos la llave equivocada
y que nadie vendrá a arroparle sus huesos fríos.
Si tocas su corazón
te darás cuenta de que es una mina a punto de detonarse
y en mil pedazos intentará hacerte sonreír,
porque así es ella:
te armará tu rompecabezas,
aunque al de ella le falten muchas piezas.
Baila en la oscuridad mientras sujeta con sus manos
el primer día del resto de su vida:
y ahí está… dando pasos bajo la pálida luz de la luna llena,
pensando:
Alguna noche estarás aquí, compartiendo conmigo este baile. Sin importar el mundo. Ni el amor. Ni la guerra. Sin importar si seremos o no los personajes principales de la historia. Ni de si me harás llorar cuando termine la canción. Sólo baila, junto a mí, conmigo. Baila. No te detengas. Y no mires la luna, mírame por todo el tiempo en que te preguntabas de si existía o no. Vive el momento. Víveme.
Porque, estoy segura de que, al finalizar la canción, seré un suspiro que me llevarás atorado en tus pulmones por el resto de tus días. Y tú serás ese chico que dé por hecho de que sólo existen en las películas.
Abrázame. ¡Calla!
Sólo mírame.
Sólo escribe en mis ojos esa gran hazaña que has querido hacer y que por miedo no lo has intentado.
Esta noche es nuestra. Más nuestra que de cualquiera. Esta noche decidimos jugar a las escondidas y nunca más volvernos a encontrar.